Filosofía

«El amor y la compasión son necesidades, no son lujos. 

Sin ellos la humanidad no podría sobrevivir». Dalai Lama

La filosofía y el nombre de la escuela están inspirados en el concepto Interser, creado por el maestro budista vietnamita Thich Nhat Hanh (nominado al Premio Nobel de la Paz en 1967), cuyo significado es la intercomunión de todos los seres sintientes, donde todos formamos parte del universo en mutua interdependencia. Dado que tú y yo existimos en relación mutua, por tanto, tú y yo inter-somos, estamos conectados, y lo que a ti te sucede, me influye a mí y lo que a mí me sucede, te influye a ti, ya que cualquier cosa o persona tiene una relación de InterSer y todo coexiste en cada cosa.

Como dice el maestro Thich Nhat Hanh:

«Nada de hecho existe aisladamente. Todo está interrelacionado, todo inter-es con el resto de las cosas.

Ni una simple flor puede existir aislada de sí misma, solo puede inter-ser con la totalidad del cosmos 

y lo mismo ocurre también con nosotros».

«Yo soy tú» cobra ahora más sentido que nunca en la historia de la humanidad, para ser comprendida profundamente e integrarse en todos nosotros

 

Tú eres yo, y yo soy tú.
No es evidente que nosotros «inter-somos»?
Tú cultivas la flor que hay en ti,
para que yo sea hermoso.
Yo transformo la basura que hay en mí,
para que tú no tengas que sufrir.
Yo te apoyo;
tú me apoyas.
Estoy en este mundo para ofrecerte paz;
tú estás en este mundo para traerme alegría.
Thich Nhat Hanh

La situación que vivimos actualmente demuestra que todos somos uno, que estamos interconectados y nos necesitamos los unos a los otros sin distinciones, sin falsas etiquetas. Ha llegado el momento de romper las fronteras y las corazas que nos separan para ser conscientes y ser una auténtica unidad, sintiéndonos y comportándonos como familia, eso que siempre fuimos y no nos dimos cuenta. Afinar nuestra atención para valorar la vida y ver con claridad lo que es esencial, así como desarrollar el amor y la compasión innatos en cada uno de nosotros se hace hoy más que nunca imprescindible y vital.

Como dice Pema Chodrön:

«La verdadera compasión no consiste en desear ayudar a aquellos que son menos afortunados
que nosotros, sino en darnos cuenta de nuestro parentesco con todos los seres»

Todo está conectado y estamos interconectados, somos creadores y corresponsables de la realidad y eso nos destruye o nos empodera dependiendo de cuánto queramos participar activamente en la vida y en la sociedad y desde dónde lo hacemos. Ahora es el momento para conocer nuestro gran potencial como seres humanos y aprender a cuidarnos a nosotros mismos, amarnos y respetarnos tal y como somos para ser felices, porque ser feliz no es una condición externa sino interna, y tampoco es un lujo, es un derecho y una obligación que nos debemos y merecemos sólo por el hecho de existir. La verdadera felicidad se cultiva, se riega cada día desde dentro hacia afuera. Por eso si yo aprendo a cuidarme, te cuido, si genero buenos pensamientos y emociones me estoy cuidando a mi y también a ti, porque nuestro vínculo será más respetuoso, sano y fuerte. Si aprendo a ser feliz también te estoy ayudando a tí a serlo.Y es posible que en el camino, mientras vamos desaprendiendo lo aprendido y vamos soltando poco a poco las cargas que nos pesan, las máscaras que nos anulan y las vendas que no nos dejan ver con claridad, aprendamos la verdadera experiencia de amar, no el amor como concepto, sino como experiencia vital que sólo se
manifiesta a través de hechos y acciones, y quizás en éste descubrimiento pongamos al servicio de la vida y de los demás nuestra mejor versión, en el nombre del AMOR en mayúsculas que no busca poseer nada, que da desinteresadamente, ese amor que une todas las cosas y es el verdadero motor que todo lo mueve y lo transforma. Sólo así podremos evolucionar juntos como especie y como seres humanos.

«La solidaridad es nuestro instinto mas poderoso, más poderoso que el interés por uno mismo, y la maximización de dicho interés haría posible la evolución de la especie y su supervivencia». Charles Darwin